Tres poemas. Carlos Reyes Ávila*.

 



 

 

 

 

LA ESQUINA EQUIVOCADA DE LA DICHA

 

La soledad es el ojo negro de la dicha

el alma adulta de un recién nacido oasis

 

en el brillo de la arena la muda seducción de los espejos pervierte

[todo vislumbre de claridad

 

un corazón a rayas escinde la naturalidad del viento

 

la sangre corre apresurada

hacia ningún destino

 

somos aquellos que en el ruido condenamos la salida

 

somos el rocío de una flor que lenta se marchita

la soledad con su ojo negro

el reflejo del abismo

 

la delicada piel extendida de la muerte

la respuesta a las preguntas olvidadas

 

el eterno mutis en los filamentos de la luz

así que hoy

todo aquello que confunde           viene a convertirse

en el matemático fulgor de los presagios:

 

la esquina equivocada de la dicha

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MILAGROS

 

 

QUE LA LUZ DEL MILAGRO SE MANIFIESTE en la limpia escritura

[de la sangre

que la naturaleza del oficio quede impresa en las palabras

que los fenómenos se desprendan de la sucia cáscara

[de las apariencias

 

hoy abro la mirada desde la temprana hora y permito que la realidad

[desvele el mundo de las ilusiones

 

cuánto tiempo he malgastado en el mundo de las formas

cuántas sombras perseguidas sin salir de mí

 

hoy cierro las puertas y decido no salir al mundo

prefiero quedarme con la mirada ciega

y permitirme iniciar una aventura diferente

 

cierro los ojos y escucho el correr del río

siento mi cuerpo y descifro la canción de un árbol

 

respiro y experimento la calma del desierto

el sol se anuncia en medio de mi pecho

 

mis brazos son jaguares

mis piernas árboles milenarios

 

bebo un poco de agua y comprendo mi verdadero nombre

 

la sed aumenta        el hambre cala

estoy vivo     lo presiento

 

el milagro es la luz que acecha más allá de mi oscuridad

 

 

 

 

 

 

LA MUJER DE LAS ESPIRALES

 

LA MUJER DE LAS ESPIRALES LLEVA UNA VIDA A PULSO DE CRONÓMETRO

y se entrega a la tarea de evadir el tiempo en la memoria

 

sabe de ausencias     —su corazón habita otras mentiras—:

su sangre es la de los héroes tristes

 

vive entre claroscuros y música de bach

            esquiva instantes que intentan hacerla suya

sus espirales son los caracoles que sólo se son fieles a sí mismos

 

lanzo un verso a la distancia

que a veces da en el blanco

            y otras termina en el suelo                       

como la sombra de algo que nunca será

 

de la mujer de las espirales conozco el misticismo

tanto que la he visto alcanzar orgasmos

con vientos extranjeros

 

en su ombligo está el secreto 

el envés de la escritura     

donde toda cercanía

es un engaño más de la distancia

 

 

 

 

 Los poemas aquí publicados aparecieron en el número 6 de la revista YoesOtro.

YoesOtro 6 

 

*CARLOS REYES ÁVILA. Torreón, 1976. Tiene 7 poemarios publicados, dos novelas y un libro de cuentos pornográficos. Ganó el Premio Nacional de Poesía Tijuana y el Premio de Novela Joven “Frontera de palabras / Border of words”. Recientemente ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Mérida, con su libro “La fiesta del fin del mundo será transmitida por PPV”.

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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