EL TRABAJO DE AURELIO. Por Karen Rodríguez*
EL TRABAJO DE AURELIO Domingo, 11 de la noche. El comandante de la comisaría de San José se incorporó de su silla para servirse otra taza de café, parecía otra noche tranquila en esa pequeña ciudad. Pasaron pocos segundos cuando de pronto la alarma municipal sonó, había ocurrido una tragedia en la casa del señor Aurelio. Cansado, el comandante suspiró resignado, había estado tan cerca de completar su turno sin ninguna incidencia. Trató de calmarse pensando que nada grave ocurría nunca en ese lugar, tomó su abrigo y subió al auto. Mientras conducía pensaba en que los tacos que le había preparado su esposa seguro se enfriarían si no daba trámite rápido a lo ocurrido. Al entrar a la casa, el comandante no pudo evitar abrir sus ojos estratosféricamente, nunca en sus 20 años dentro de la policía había visto algo similar. Aurelio estaba tapado con una manta, lloroso, su cara temblaba desfiguradamente y se encontraba sentado en la sala, ...